¿No había otra manera?

Bueno,

en realidad hemos intentado varias maneras. Además del muestreo genético de spraints y geles descritos en las páginas anteriores, hemos tratado de obtener muestras útiles, a través de trampas para pelo, así como registrar el comportamiento de marca a través de camaras trampa. Vamos a empezar con la segunda.

LAS NUTRIAS SON INVISIBLES (PARA EL IR)

Estas son camaras que se activan automáticamente al paso de los animales. A menudo se utilizan en el campo naturalista para registrar el comportamiento de la vida silvestre.
Con el fin de detectar la presencia de los animales, la mayoría de estas trampas utilizan el PIR, un sistema de infrarrojos (IR) pasivo que tiene la capacidad de diferenciar un animal de su entorno (evitando de este modo de activar la cámara por el simple movimiento de las hojas) con lo que se reduce el consumo de las baterías. En esencia es capaz de detectar la diferencia entre el calor corporal emitido por los animales y el medio ambiente que es normalmente más frío.

Durante 150 días dejamos una cámara trampa dirigida hacia una roca utilizada por las nutrias: cero imagines. O mejor dicho: cero imágenes de nutrias, porqué la cámara trampa grabó jabalíes, lobos, zorros y venados así como varias especies de micro-mamiferos y aves, en la orilla opuesta del río.
El problema era específico para la nutria.

Pensamos que la causa de la invisibilidad de la nutria a los sensores PIR podrían ser las dos capas de pelo. Asumimos que la nutria estaba tan bien aislada del exterior que, en los poco segundos en que se encontraba fuera del agua para marcar, la nutria no tuvo el tiempo de emitir el calor suficiente para diferenciarse del entorno a los ojos del sensor de infrarojos.

Para probar esta hipótesis modificamos una cámara trampa cubriendo el sensor PIR y dotándola de un interruptor de presión que pusimos sobre la roca de marcaje.
Después de sólo dos noches grabamos el video que aparece a continuación, la cámara “normal” al lado de la modificada no se dio cuenta de nada.

UNA NUTRIA AL SITIO DE MARCAJE

Para verificar la hipótesis por completo, necesitábamos de un contraejemplo. A continuación, colocamos una cámara sobre la orilla (es raro encontrar puntos sobre el terreno frecuentados por nutrias, por esto es tan importante ser capaz de grabarlas en las sitio de marca).
El área capturada por la cámara era una sección corta de piedras y guijarros con aguas poco profundas. Si la nutria había pasado por aquí, habría tenido el tiempo para calientarse lo suficiente para ser visible al sensor.
Y así fue: unos pocos días después de la instalación de la camara tomamos el siguiente video.

Una nutria a la orilla del Aventino

El prototipo que nos permitió grabar el primer video fue construido con un poco de alambre y un par de trozos de madera (dos abatelenguas utilizados por los médicos). Una vez demostrada la eficacia de la técnica cambiamos a materiales más duraderos. Contactamos a Ettore Centofanti de Fototrappolaggio.it con el cual creamos una nueva versión del interruptor de presión. Este está equipado con una amplia tapa de plástico duro que tiene el doble propósito de aumentar la superficie útil de contacto y proteger de los elementos al interruptor (uno de los problemas que encontramos con el prototipo es que con frequencia la lluvia podría cerrar circuito entre los dos contactos, encendiendo la cámara y, por lo tanto, descargando la baterías además de saturar la tarjeta de memoria).

proof of concept
improved trigger

Gracias a la nueva versión de cámaras trampa, pudimos dar fe de la coexistencia de la nutria y el coipo (Myocastor coypus, una especie exótica invasiva de América del Sur) en los mismos sitios. Los nuevos sensores sin embargo, no están libres de problemas, uno de los cuales, hasta ahora sin resolver, tiene que ver con la inundación frecuente causada por la apertura de las presas. En muchos casos, a pesar de la nueva protección del disco o la ausencia de lluvias encontramos las baterías vacías y la tarjeta de memoria llena. Después de un tiempo nos enteramos de que, en intervalos muy irregulares, el nivel de agua bajo la presa de Ateleta sube y baja decenas de centímetros, en algunos casos sumergiendo completamente las rocas de marca y nuestros sensores con ellas.
De esta forma, la técnica está lejos de funcionar perfectamente y tiene un amplio margen de mejora, pero ha mostrado resultados prometedores.

Myocastor_coypus, invasive species

LAS TRAMPAS PARA PELO

Conociendo cuan baja sería la calidad del material genético presente en las señales de marcaje, probamos otras maneras para obtener muestras para extraer el ADN. Una fuente de material genético a menudo utilizado en el estudio de otros mamíferos es el pelo (o más precisamente los folículos pilosos). Los métodos para realizar las trampas para pelo pueden ser muy diferentes y pueden variar desde unas tiras de velcro, un particular pegamiento, hasta segmentos de alambre trenzado utilizadas para los grandes mamíferos (como osos).

En este caso queríamos un método que permitiera certeza en la identificación de un solo ejemplar a la vez y, debido a que pueden tomar muestras de varios individuos, ninguno de los métodos mencionados arriba permite distinguir el pelo de un individuo en particular. Por ello, construimos un pequeño corredor de madera con varios resortes tensados en su interior. El animal, al pasar, libera los resortes atrapando el pelo en sus espirales y una vez “cerrados”, ningún otro animal que pase puede contaminar la muestra.

size of the wooden box
a view of the inner springs

Este tipo de trampa claramente requiere pasar cierto tiempo en el campo para que pierda el aspecto de “recién construida” y el olor del humano impregnado en ella. La trampa del pelo se deja a la intemperie durante un par de semanas, a continuación se pone en el lugar y luego se espera: para que el animal se acostumbre a su presencia y que se atreva a entrar puede pasar mucho tiempo.

DoDespués de cinco semanas por fin encontramos, en una de las cuatro trampas utilizadas, un poco de pelo atrapado entre los resortes. En una primera revisión al microscopio, los pelos resultaron compatibles con tres especies de mustélidos: la nutria (Lutra lutra), el visón americano (Neovison vison) y la marta (Martes foina).
Análisis genéticos posteriores desafortunadamente confirmaron que se trataba de un visón americano, la segunda especie exótica que persiste en el área de la nutria.

Neovison vison, invasive species

El método ha demostrado ser prometedor, pero muy costoso en términos de tiempo: a los días necesarios para la contrucción de la trampa de pelo deben añadirse las semanas necesarias para obtener una muestra además de los controles diarios. Por esto y por la incertidumbre en los resultados del método se ha dejado de lado a la espera de nuevas oportunidades para intentar.